Señor, expande mi alma.

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Mi Señor…expande y estrecha mi alma tanto como tu infinito,

para que un día pueda abarcar toda tu belleza, toda tu verdad.

 

Deja que mi espíritu se interne en lo más profundo de tu santidad,

para poder amar de manera perfecta y humilde, como tú lo haces.

 

Toca tan solo la esquina más insignificante de mi alma y así poder inspirar tu amor a otros.

 

No me permitas ser amarga con mi prójimo.

Te pido que hagas sangrar mi lengua antes de atreverme a tan sólo  soltar una palabra de enojo,

 celos, envidia, desaliento o crítica hacia otro.

 

Permíteme encontrar en tu perfecta y bondadosa voluntad mi único consuelo,

no en el reconocimiento o afecto de los demás. Déjame  a mí ser la que reconozca y ame sin medida.

 

Y cuando el desaliento toque a mi puerta, contesta tú por mí, y no permitas Padre mio,

que roce con su manto gris y triste mi alma, que solo busca descansar  gozosa en tus adentros.

 

Porque mi Señor, tú eres mi hogar.

 

Y sin tí, nada tiene sentido.

 

El Perfecto Caballero

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Dios es un perfecto caballero, en su infinita bondad y belleza, es fiel a su Palabra y a su creación, siempre cumple sus promesas, nos inspira sutilmente, y nos abre el paso cuando en nuestra necedad queremos pasarlo de largo.  No da muestras de impaciencia, pero es firme en sus comunicados y decisiones, siempre nos pide consentimiento antes de asignar misiones, y nos proporciona todas las herramientas necesarias para llevarlas a cabo. Dios nunca impone, pregunta.  Y es generoso, muy generoso, al punto de dar su vida por seres que a cada rato lo rechazan y le dan la espalda. Él es el que ES.

Y nosotros, que somos creaturas creadas a Su imagen y semejanza tenemos el mismo potencial de ser como El…perfectos caballeros y perfectas damas.

Santos Cibernéticos

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Y que me pongo a pensar…  Si Santa Teresa de Ávila, San Juan de La Cruz, San Agustín o cualquiera de esos magníficos testigos de la fé  que dejaron por escrito la experiencia del camino que recorrieron hacia la santidad, hubieran vivido en este tiempo.  Si hubieran tenido acceso al internet, al twitter, al Facebook… si hubieran podido “bloguear”. ¿Habrían acaso publicado sus experiencias recorriendo el camino estrecho que lleva a la visión beatífica de Dios, en tiempo real?  Es decir ¿hubieran hecho accesibles todas sus más íntimas batallas y tribulaciones al público en general? No sé. Hay veces pienso que si.  Lo hubieran hecho con el afán de poder inspirar y ayudar a sus lectores en su recorrido por el mismo camino. Y en otras ocasiones pienso que no.  Publicar esos detalles tan íntimos de dialogo y experiencia divina es desnudar la parte más profunda de nuestro espíritu, es dejar expuesto el dialogo entre dos amantes…y el mundo que los rodeaba en ese entonces, puede que no hubiera estado listo para ello.

Como sea que fuere, ellos dejaron su testimonio y nosotros somos los herederos directos de sus riquezas y enseñanzas, y por eso, estoy profundamente agradecida a todos ellos, muchas almas han llegado a casa gracias a eso.

Yo por mi parte empiezo este blog, sin saber con exactitud hacia donde me va a llevar,  hasta donde llegará, o que rumbo tomará en el futuro. Pero en el dejaré constancia de que en mi viaje, los caminos estrechos y accidentados, han sido y serán con la ayuda de mi  Dios, los que finalmente me lleven a las puertas del cielo, a mi y a todos aquellos que quieran agarrarse de mi mano y acompañarme en el recorrido.

Aquí estoy Señor.